Más pintura, más reflexión

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Tres pequeñas acuarelas, tres momentos de sosiego.

La playa, sus colores, su magia, su barullo, sus voces, el acorde de las olas, su luz, su silencio estridente, su tiempo, nuestro tiempo… nuestro tesoro en su forma más pura. Para cerrar los ojos, para sentir la brisa, para escuchar, para ver, para leer… o pensar… o sentir…; para la soledad sin estar solo… para lo que se quiera.

Y la mano,  que no sabe dirigir el pincel como le ordena el cerebro,  pinta, y emborrona, y, como yo, hace lo que le place sobre el papel y queda lo que queda: una mancha, un color, un instante, una emoción… ¡qué sé yo!

Y en contraste al mar, un pequeño pueblo, una calle muy tranquila, un rato junto a los amigos, sentados en el suelo, charlando, compartiendo, disfrutando  esperando que el sol enfríe… de nuevo  haciendo del tiempo nuestro disfrute.

Queda el dibujo y la experiencia para el recuerdo.

Tres nuevas acuarelas para la colección:

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